jueves, 16 de febrero de 2017

Reseña: 33 otoños antes de ti

FICHA TÉCNICA

Título: 23 otoños antes de ti

Título original: -

Saga a la que pertenece: -

Autora: Alice Kellen

Editorial: Titania

Nº de páginas: 288 págs

ISBN: 9788416327249





SINOPSIS
Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas. O al menos eso fue lo que Harriet Gibson pensó tras conseguir casarse allí con Luke Evans, el primer desconocido que se cruzó en su camino. Esos papeles matrimoniales eran todo lo que necesitaba para cobrar la herencia de su padre.
Sin embargo, todo se complica cuando, dos años después, él da con su paradero y llega sin avisar al pequeño pueblo donde ella vive. Luke es testarudo y tiene la firme intención de conseguir el divorcio, pero Harriet no tarda en advertir que también es descarado, sexi y divertido; algo que termina siendo un camino tentador pero lleno de problemas. ¿Qué hacer cuando tu corazón toma la dirección equivocada?


RESEÑA
Después de leerme 33 razones para volver a verte, estaba deseando hacerme con este siguiente libro para leerlo lo antes posible. Y como me pasó con el otro, éste tampoco me ha defraudado.
En esta historia, Alice Kellen nos muestra a Harriet Gibson una jovencita que, tras el abandono de su madre, ha sido criada por un padre machista que se pasaba el día diciéndole que tenía que cuidar de la casa y debía buscar un marido, que para eso valían las mujeres. Tan arraigado lo tiene que lo ve hasta algo normal y ni siquiera va a la universidad.
Por suerte su amiga Angie se encarga de mantenerla en el s XXI.
Cuando su padre muere y habla con los abogados, se da cuenta que su padre añadió una clausula por la que, si no estaba casada, no podría acceder a esa herencia. Además, el matrimonio debía durar al menos dos años para que fuera válido y pudiera mantener el dinero.
Esto desespera a Harriet. Cuando pensaba que ya era dueña de su propia vida y destino, su padre vuelve a inmiscuirse y le impide cumplir su sueño: montar una pastelería.
Así que Angie decide hacerle un regalo de cumpleaños un tanto extraño: un viaje a Las Vegas para encontrar un hombre con el que casarse y poder acceder así a su herencia y a su sueño.
En Las Vegas, conoce a Luke Evans, un chico de infarto. Pasan una noche de borrachera y unos tatuajes a juego después, deciden casarse.
Y ya parece que las cosas le van a ir a Harriet bien pero, ¿qué gracia tendría entonces el libro?
Tras casi dos años sin saber nada de Luke Evans, cuando solo faltan 5 meses para cumplir los plazos establecidos por su padre, aparece un buen día este chico de ojos verdes en la puerta de la pastelería de Harriet reclamando el divorcio inmediatamente.
Por suerte, Harriet logra convencer a Luke de que espere 5 meses y luego firmará todos los papeles.
Ver el desarrollo de la relación entre ambos es algo digno de estudio. Por un lado tenemos a Luke, un chico guapísimo, testarudo, descarado, sexy y divertido, pero que esconde un pasado del que va huyendo. Por otro lado, tenemos a Harriet, una guapa y dulce muchacha apasionada de la repostería, que no vive mucho más allá de su pastelería por falta de tiempo.
Juntos son una bomba explosiva. Harriet consigue encarrilar a Luke, que éste de huir de todo aquello que le atormenta. Mientras Harriet consigue eso, Luke le ayuda a empezar a vivir la vida, dedicarse tiempo a si misma y disfrutar de todo lo que la rodea, no solo dedicarse al trabajo.
Poco a poco, al pasar cada minuto del día juntos empiezan a complementarse y a estar más relajados, abriéndose el uno al otro, porque no solo Luke esconde un pasado.
Sin duda es una de esas novelas que te engancha con su historia dulce y tierna a la par que graciosa, dándole puntos de vista tanto de ella como de él, creando en la obra una choque de pensamientos que hace que las horas que lees pasen volando. Además tiene una escritura sencilla que favorece su rápida lectura
Recomendada 100% a los amantes de la novela romántica.

FRASES FAVORITAS
La primera vez que sus ojos tropezaron con él en la piscina de aquel hotel, casi dos años atrás, se había quedado sin aire. Aún ahora, a veces, sentía esa misma sensación cuando su mirada parecía abrazarla en silencio. Era extraño. Era extraño sentir una especie de ¿conexión? con una persona de la que no sabía absolutamente nada.

A veces, pensar demasiado era un lastre que la obligaba a retroceder y le impedía mirar hacia delante.

Harriet ya no sabía si estaba nerviosa ante la idea de acudir a la feria, con toda la alta alcurnia de Newhapton paseándose a su alrededor, nerviosa por los cambios que se avecinaban en su negocio de la noche a la mañana o nerviosa por el modo suave y dulce con el que Luke sostenía su mano entre las suyas, que eran cálidas y masculinas.

Tenía tantas ganas de besarla que hasta dolía, pero…

Ella no buscaba aquello, no lo buscaba a él. Merecía algo mejor. Algo estable por una vez en su vida. Algo real y duradero y bonito.