lunes, 20 de febrero de 2017

Reseña: Saga 50 sombras


RESEÑA
Con el estreno de 50 sombras más oscuras he decidido que era un buen momento para hacer una mención especial a la saga que me inició en el género de la novela erótica.
La saga nos muestra a la joven Anastasia Steele que, por hacer un favor a su compañera de piso, pudo entrevistar al exitoso y súper guapo Christian Grey, un joven empresario que ha levantado su imperio de la nada.
El destino quiso unirles y deciden empezar a conocerse. El choque de ambos mundos es bastante impresionante, parece que viven en planetas distintos en muchos casos.
Por un lado tenemos a Anastasia Steele una jovencita estudiante de literatura inglesa y apasionada de la lectura. Le da demasiadas vueltas siempre a todo lo que quiere hacer, consiguiendo que muchas veces no haga lo que de verdad quiere hacer.
Por otro lado tenemos a Christian Grey, enigmático, carismático y de gustos un poco peculiares. Está acostumbrado a tener el control de todas las situaciones y eso es algo que Anastasia no puede consentir, así que están en un tira y afloja permanente. Pero aprenderán a entenderse el uno y el otro.
Después de leer varias críticas sobre el libro acerca de las similitudes con Crepúsculo, me di cuenta que llevaban razón, Anastasia es igual que Bella: no tiene sangre en las venas. Pero consigue mejorar según va avanzando la saga, algo que no se consigue en tan gran medida con Bella.
Algo que tampoco me ha gustado demasiado es el hecho de que el libro gira en torno a las escenas de sexo, no en torno al sencillo argumento.
Pero a pesar de esto y del final esperado, la saga consigue engancharte a cada página y con cada situación de “ahora sí” “ahora no”. Es una lectura amena y con bastantes puntos divertidos, que dan ganas de continuar leyendo

FRASES FAVORITAS
Quiero que tu mundo empiece y acabe conmigo

Yo nunca he querido más, hasta que te conocí a ti

Nunca había dormido con nadie, nunca había tenido relaciones sexuales en mi cama, nunca había llevado a una chica en el Charlie Tango y nunca le había presentado una mujer a mi madre. ¿Qué estás haciendo conmigo?

No, estoy haciendo esto porque por fin he conocido a alguien con quien quiero pasar el resto de mi vida. Nunca pensé que me pasaría a mí

Estoy llorando la pérdida de algo que nunca he tenido. Qué ridículo. Lamentando la pérdida de algo que nunca ha existido… mis esperanzas frustradas, mis sueños frustrados y mis expectativas destrozadas.

Los hombres piensan que todo lo que sale de la boca de una mujer es un problema que hay que resolver. No se enteran de que lo que nos gusta es darles vueltas a las cosas, hablar un poco y luego olvidar. A ellos les va más la acción.