lunes, 17 de abril de 2017

Reseña: La Reina de las Sombras

FICHA TÉCNICA

Título: Reina de las Sombras

Título original: Queen of Shadows

Saga a la que pertenece: Trono de Cristal 4

Autora: Sarah J. Maas

Editorial: Alfaguara

Nº de páginas: 656 págs

ISBN: 9781408858615




SINOPSIS
Todos a los que ama Celaena Sardothien han sido alejados de ella. Ahora regresa al imperio para hacer frente a las sombras de su pasado... La cuarta entrega impresionante de la serie Trono de Cristal del New York Times. 
Sedienta de sangre para vengarse de los dos hombres responsables de la destrucción de su vida, y desesperada por averiguar si el príncipe y su capitán están seguros, Celaena vuelve a Rifthold, la sede de tanta maldad. Ella ha aceptado su identidad como Aelin Galathynius, Reina de Terrasen.

Pero antes de que pueda reclamar su trono, hay verdades oscuras para aprender y deudas que se pagarán. Aelin debe permanecer oculta bajo la capucha de asesina y aprovechar su fuerza mortal como Celaena para evitar que el Rey de Adarlan rompa su mundo. Sólo entonces puede luchar por su pueblo. Los lectores tendrán una gran historia de Celaena construyendo un crescendo agonizante, lleno de acción palpitante y desmayo -y digno romance".


RESEÑA
Después de unas largas vacaciones de relax, aquí os traigo la cuarta entrega de una saga que cada vez me tiene más enganchada.
Nuestra protagonista, al fin acepta su nombre y todo lo que conlleva, llevar el título de Reina no siempre le es fácil, pero lo lleva lo mejor que puede, sobre todo gracias a la ayuda de aquellos que la quieren y en los que confía.
Deja atrás a Rowan (fan número 1 de esta pareja top top) para buscar la manera de salvar a su pueblo y encontrar un plan para acabar con el rey de Terrasen. Para ello abandona Wendlyn y vuelve a la que consideró en su día su casa en busca de una solución. A lo largo del libro vamos viendo un plan que va tomando forma, recursos y extraños aliados.
Contará con el apoyo de Lyssandra, en apariencia una simple prostituta, pero una jovencita que esconde un gran secreto, que puede que sea de ayuda a nuestra Aelin. También estarán a su lado Aedion y Rowan, dos machos alfa que se disputan la atención de la reina hasta que consiguen aprender a trabajar juntos.
Vemos una Celaena muy distinta. Ya no es la asesina que mata para sobrevivir, ahora es Aelin Ashryver Galanthynius, la reina que se preocupa por su pueblo, que sufre con ellos y que busca su libertad casi al precio que sea.
Su primo ahora está a su lado y, a pesar de ser su única familia de sangre, tiene una extraña familia que parece disfuncional pero que la va ayudando a conseguir esa libertad que tanto ansía
Por otro lado tenemos a uno de mis personajes favoritos, Manon. A pesar de la maldad con la que siempre se relaciona a las brujas, se ve como ella solo busca lo mejor para los aquelarres de las brujas y en especial para sus Trece. Eso hace que se gane la lealtad de sus Trece y no solo la sigan por obediencia y tiranía. Eso es algo que me impresiona, porque se ha criado entre violencia y ella ha conseguido sobreponerse a toda esa maldad para salvar a su pueblo.
Al fin todas las historias paralelas se empiezan a unir enlazándose creando un efecto increíble para la historia.
Acción, romance y fantasía. Son las tres características principales que se funden para dar esta maravilla de obra. A pesar de ser un poco lento en algunos pasajes, el libro consigue engancharte y dar un final espectacular, lleno de magia y giros que me han encantado.
Solo quedan dos libros y, a pesar de lo que sufrí al principio con esta saga, que no sabía si amarla u odiarla, creo que al final voy a sufrir porque no quiero que acabe nunca

FRASES FAVORITAS

Tal vez estamos mejor sin magia. Tal vez la magia no hace exactamente las cosas mas justas entre nosotros los simples mortales.

Todo estará bien, aunque fuese al infierno, siempre y cuando él esté aquí con ella.

Por sus amigos, por su familia, ella felizmente sería un monstruo. Por Rowan, por Dorian, por Nehemia, ella se degradará, tocaría fondo y se arruinaría a sí misma. Sabía que ellos harían lo mismo por ella.

Había sido un error llamarla alguna vez niña y había momentos en los que Rowan de verdad olvidaba cuán joven era. La mujer delante de él cargaba un peso en sus hombros que rompería la espalda de alguien tres veces mayor que ella. “Si tu eres un monstruo, yo soy un monstruo” dijo con una sonrisa tan grande que mostraba sus largos caninos.