jueves, 20 de octubre de 2016

Reseña: Una Noche. Traicionada

FICHA TÉCNICA


Título: Una Noche. Traicionada

Título original: One Night. Denied

Serie a la que pertenece: Una Noche 2

Autora: Jodi Ellen Malpas

Editorial: Planeta

Nº de páginas: 480 págs

ISBN: 9788408133070 



SINOPSIS
La apasionante historia entre Livy y el misterioso M continúa en la segunda entrega de la trilogía Una noche.
M sólo quiere una noche para adorarla y traspasar los límites del placer con ella, pero desde el instante en que sus miradas se cruzaron nació un intenso romance entre estos dos polos opuestos que se necesitan y se rehúyen al mismo tiempo. Cargado de misterios y secretos, M deberá dar un paso adelante para mantener a Livy a su lado.
Nuestro enigmático hombre tiene muchas cosas que contar… Siempre hay un momento para la pasión.


RESEÑA
Esta segunda entrega de la trilogía no te deja impasible. Todo continua tras ese momento en el que descubre la verdad sobre Miller y desde luego no por él. Livy se siente dolida, furiosa y engañada, por eso intenta alejarse de él a toda costa. Pero es algo difícil de llevar a cabo teniendo en cuenta que él aparece detrás de cada esquina o que ella se presenta en su bar con el simple motivo de hacerle daño. Ese tira y afloja no dura demasiado porque Livy termina volviendo a los brazos de Miller cuando ve que no puede vivir sin él.
Vuelven a intentarlo pero no todo es fácil, se encuentran con impedimentos múltiples: mil chicas que forman parte de su mundo antiguo, Cassie, Gregory y una larga lista de personas que se oponen a esta relación. Pero no solo son personas, también tienen que aprender a tratar con el carácter controlador y obsesivo de Miller y con la alocada y dulce personalidad de Livy. Por suerte cuentan siempre con el apoyo de la abuela de Livy, una de las personas más importantes para ella.
Se conocen demasiado poco para, en mi opinión, empezar una relación, pero no parece que estén llevando mal las adversidades que se les van generando a cada paso que dan.
Ese carácter violento de Miller es lo que más asusta a Livy, pero a pesar de todo, sigue a su lado intentando ayudarle y apoyarle, hacerle ver que, a pesar de su problema, puede contar con ella.
No sé si sobrevivirán como pareja a todo los impedimentos que les van surgiendo, pero lo que sí que tengo claro es que, por separado no son capaces de vivir, como ya se demostró, porque incluso con el “odio” con el que fue Livy en plena borrachera al Ice, lo único que buscaba era volver a verle para poder hacerle daño, tanto como el daño que le hizo a ella tras averiguar quién es en realidad.

FRASES FAVORITAS
Se me parte el corazón por el niño perdido. Si pudiera, me metería en la foto para abrazarlo, acunarlo, consolarlo. Pero no puedo. Miro hacia la puerta de la cocina envuelta en una nube de pena y de repente me pregunto por qué sigo aquí cuando puedo ir a abrazar, a acunar y a consolar al hombre en el que se ha convertido ese niño. Me apresuro a limpiarme las lágrimas, las de la cara y las que han caído en la foto. Luego la meto de nuevo en la agenda de Miller y cierro el cajón. Bien cerrado. Para siempre.

—Tengo que pedirte algo —suspira en mi cuello mientras me pasa las manos por cada milímetro de la espalda.
—¿El qué?
—Nunca dejes de quererme.
Sacudo la cabeza, preguntándome si se acordará de que anoche me pidió lo mismo, cuando el alcohol y el cansancio lo consumían, y eso hace que me pregunte también si recuerda mi respuesta.
—Jamás —confirmo con la misma determinación que anoche, antes de que el sueño nos venciera, a pesar de que tardase ligeramente en hacerlo.

—Me siento perdidamente fascinado por ti, Olivia Taylor —me asegura sin apartar la mirada de la mía—. Tú inundas mi mundo oscuro de luz y mi corazón vacío con sentimientos.

Conozco todo lo oscuro que hay en él. Y yo lo lleno de luz. Lo estoy ayudando y, tanto si decides aceptarlo como si no, él me ha ayudado a mí también. Es el hombre de mi vida, Gregory. Jamás renunciaré a él.


La preocupación se transforma en tristeza. William Anderson, el hombre que amó a mi madre con pasión, vive arrepentido. Es un arrepentimiento intenso y vivo. Un arrepentimiento que lo traumatiza. No se me ocurre ninguna palabra para aliviar su dolor, de modo que hago lo único que me parece que puedo hacer. Alargo los brazos hacia esa bestia poderosa y le doy un abrazo. Es un estúpido intento de hacer disminuir un dolor que durará toda la vida, pero cuando oigo que se ríe ligeramente y acepta mi gesto sosteniéndome con fuerza con su brazo libre, creo que al menos lo he conseguido durante un minuto.