lunes, 22 de mayo de 2017

Reseña: Prohibido enamorarse

FICHA TÉCNICA

Título: Prohibido enamorarse

Título original: Kiss me 1

Saga a la que pertenece: Kiss me 1

Autora: Elle Kennedy

Editorial: Alfaguara Juvenil

Nº de páginas: 352 págs.

ISBN: 9788420483894




SINOPSIS
Hannah va a hacer un trato con un chico malo... y va a ganar más de lo que espera.
Hannah por fin ha encontrado un chico que la vuelve loca, pero hay un pequeño problema: no tiene ni idea de cómo seducirle.
La solución es Garrett, el deportista y playboy más deseado del campus: él necesita aprobar un examen a toda costa, y a cambio puede ayudarla a poner celoso a cualquiera...
Incluso a sí mismo. Cuando un beso inocente les lleva a una noche increíble, Garrett ve la luz: Hannah no puede irse con otro. Tiene que convencerla de que se quede a su lado.
Chicos que saben lo que hacen. Chicas que saben lo que quieren.


RESEÑA
Después de leer varias reseñas de este libro y bastante diferentes unas de otras, al final me he animado con este libro y debo decir que me arrepiento. Me arrepiento de no habérmelo leído antes jajajaja.
Este libro, a pesar de tener como tema principal uno de los grandes tópicos de la novela juvenil (chica dulce y estudiosa conoce al chico popular y deportista de la universidad), consigue engancharte desde la primera pagina.
La historia nos presenta a Hannah, una chica que llega a la universidad de Briar huyendo de su pueblo. Allí se enamora de Justin, un chico de su clase y que además es el capitán del equipo de futbol americano de su universidad. Pero no se acerca a él, porque no puede ni hablar con él de lo nerviosa que se pone con solo lanzarle una mirada.
No sabe cómo acercarse a él, pero se le da la oportunidad perfecta cuando Garrett le pide ayuda con una asignatura a cambio de hacer que Justin se fije en ella. Aunque en un primer momento se negó en rotundo, al final Garrett consigue convencer a Hannah. Poco a poco se irán conociendo y se darán cuenta que no son tan distintos y que podrán llegar a ser buenos amigos.
Como habréis podido leer, el argumento en sí no tiene mayor misterio, pero los personajes consiguen engancharte desde la primera línea.
Por un lado tenemos a Hannah y a Garrett. Hannah es una estudiante de primero de música, dulce pero con carácter, un carácter que solo muestra con Garrett. Arrastra un oscuro pasado que la condiciona en algunos aspectos de su vida, aunque intenta que sea en los menos. Garrett en cambio es todo lo contrario y lo que se puede esperar del capitán del equipo de Hockey: un “tío duro” que se lo pasa muy bien con todas las chicas pero que busca cero compromiso con ellas.
Pero a medida que se van conociendo esas primeras impresiones cambian: Garrett demuestra preocuparse por más cosas que el hockey, tiene como meta ser jugador profesional pero sin olvidar que los estudios son también una parte muy importante de su formación. Hannah, con paciencia, confianza, tiempo y cariño, demostrará que, a pesar de todo lo que pasó cuando era más pequeña, también sabe fiarse de la gente que le rodea y dejarse llevar.
A pesar de no ser un crush, la historia romántica se va desarrollando lentamente, se ve que los personajes se van conociendo y todo sigue el curso natural de una historia amorosa.
Elle Kennedy nos mezcla en esta historia dos estatus universitarios completamente distintos: los deportistas y los músicos, dos grupos que, aunque en un principio pueden no tener nada en común, poco a poco vemos el gran error. Una rama de estudios no tiene que condicionar quiénes son tus amigos.
Los temas espinosos que toca esta autora, lo hace desde un punto de vista distinto a lo que estamos acostumbrados: no son personajes que se regodean en sus miserias, más bien todo lo contrario, saben que tienen problemas y buscan la manera de ir superándolos día a día.
En resumen: una lectura amena y ágil, con personajes divertidos que rompen los esquemas de los estereotipos de este tipo de novelas y que nos hace disfrutar con los puntos cómicos y los piques entre los personajes desde la página 1. Pero sobre todo, debo reconocerle el mérito de escribir desde el punto de vista de Hannah y de Garrett, porque las formas de pensar de un chico y de una chica son completamente distintas y las expresa perfectamente.

FRASES FAVORITAS
—No soy otras mujeres.
No, no lo es. Porque otras mujeres no me entretienen tanto como ella lo hace. De repente me pregunto cómo he pasado a través de la vida sin las púas sarcásticas y las quejas molestas de Hannah Wells.

"La beso duro, perdiéndome en su sabor y su calor y cada maldita cosa de ella. Nunca la esperé. A veces las personas se meten furtivamente en ti y de repente no sabes cómo viviste sin ellas. Cómo fue tu día, y salir con tus amigos, y fo**** a otras personas sin tener a esta persona importante en tu vida. Hannah rompe el beso con una risa suave".

—Consigue una habitación —se burla.

A veces las personas aparecen en tu vida y de repente uno no sabe cómo has podido vivir sin ellas. Cómo pasaste los días, te reíste con tus amigos y te follaste a otras personas sin tener presente a esa persona tan importante en tu vida.

No me gusta nada que me pongan en una situación comprometida como esta, y estoy demasiado confundida como para que ahora mismo nada tenga sentido. No suelo actuar por impulso. Nunca tomo decisiones sin reflexionar antes de forma cuidadosa y, aunque puede ser que otras chicas estuviesen dando volteretas de la emoción ante la idea de hacer la cosa «oficial» con Garrett Graham, yo soy más pragmática que todo eso. No estaba en mis planes que me gustara este chico. Ni acostarme con él. Ni encontrarme en una situación que contemplara la posibilidad de que fuera mi novio.

Lo que solo sirve para demostrar que Hannah Wells es… increíble. Está tan conectada conmigo, con mis estados de ánimo, con mi dolor… Nunca he estado con nadie que sepa leerme tan bien.

¿Recuerdas lo que me dijiste en Acción de Gracias? ¿Que tu padre no es digno de tu enfado y venganza? Bueno, pues esa es la mejor venganza, Garrett. Viviendo bien y siendo felices es como conseguimos superar la mierda que ha habido en nuestro pasado.

—¿Qué cojones estás haciendo? —me exige cuando abro la puerta del armario de forma violenta y levanto la mano hasta el estante superior.
—Cogiendo tu whisky.
—¿Por qué?
¿Por qué? ¡¿Por qué?!
¿Quizá porque me siento como si alguien me hubiera rajado el pecho con una hoja de afeitar sin filo durante los últimos diez años? Y después, hubiera cogido esa hoja de afeitar y me la hubiera metido en la garganta para romper mi tráquea y triturar mi interior. Luego, como guinda del pastel, me hubiera arrancado el corazón y lo hubiera lanzado al hielo para que un equipo de hockey al completo lo pudiera acuchillar con sus patines.

No hay nadie mejor que él. Garrett es el mejor hombre que he conocido. Y no solo porque es inteligente, sexy, divertido y mucho más dulce de lo que jamás me pude imaginar. Él me hace sentir viva.